A LOS FAMILIARES

Si has llegado hasta aquí porque conoces a algún adicto al sexo, este es el lugar apropiado. Por propia experiencia, y porque como adictos en recuperación nosotros mismos hemos causado daño a los que nos rodeaban, desde Sexólicos Anónimos conocemos el sufrimiento que las adicciones producen en las personas que nos rodean.

Por eso, lo primero es indicarte que en Colombia existe un grupo de familiares y amigos de adictos al sexo (S-Anon). Puedes contactar con ellos en la siguiente dirección de correo electrónico, donde te darán más información o puedes también llamar por teléfono:

Teléfonos: +57-3012240787, +57-3182851443

Correo: sanoncolombia@gmail.com

(Nota: esta es la dirección de correo para familiares y amigos. Para aquellos que sufren la adicción, sugerimos se contacte al correo sabogotacolombia@yahoo.es,  o al whastapp +57 318 2851443)

Igualmente, si lo que buscas es ayudar al adicto al sexo, creemos que podemos ayudarte con alguna información:

En todas las adicciones, y esto es válido para la nuestra también, la búsqueda de la droga (en este caso el sexo) es más fuerte que nuestra propia voluntad, y ni el amor que sentimos por los que queremos, ni el miedo a perder lo que más valoramos pueden evitarlo.

Además, las adiciones son progresivas y el adicto siempre quiere más. A menudo nos engañamos pensando que ya pasará, pero más bien suele ocurrir lo contrario, la adicción va a peor. Pero sí existe una solución y nosotros los miembros de SA la hemos experimentado y seguimos viviéndola cada día. Nuestra solución se basa en un programa de 12 pasos similar al que usa Alcohólicos Anónimos. Existe mucha literatura en internet y en nuestra propia Web sobre el tema. Sin embargo, nuestra experiencia nos indica que no es posible recuperarse solo. Es necesaria la ayuda de la fraternidad, asistir a las reuniones y tener un padrino que nos ayude.

Por lo tanto, si quieres ayudar a la persona que te preocupa, lo mejor es que le hagas saber de nuestra existencia y le animes a contactar con nosotros. El anonimato por supuesto está garantizado y no hay ningún compromiso ni coste. Si él contacta con nosotros, simplemente podemos quedar con él contarle nuestra experiencia y cómo funciona el programa, y si quiere puede venir a nuestras reuniones y empezar con el programa.

¿Qué es S-Anon?

group of womenLos Grupos de Familia S-Anon son una hermandad de familiares y amigos de personas adictas al sexo, que comparten sus experiencias, fortaleza, y esperanza, con el fin de encontrarle una solución a su problema común. Nuestro programa de recuperación se adapta sobre los principios de Alcohólicos Anónimos y está basado en Los Doce Pasos y Las Doce Tradiciones. Los Doce Conceptos de Servicio de S-Anon proveen una guía para servirnos mutuamente en nuestros asuntos de trabajos.  No existen cuotas para hacerse miembro. Nos mantenemos por medio de las contribuciones voluntarias de nuestros miembros.

S-Anon no está aliado con ninguna secta ni religión, entidad política, organización ni institución; no toma parte en controversias; no apoya ni combate ninguna causa. Nuestro propósito principal es recuperarnos de los efectos del sexolismo de otra persona y de ayudar a los familiares y amigos del sexólico. Logramos esto aplicando Los Doce Pasos de S-Anon en nuestras vidas y dándole la bienvenida y ofreciéndole consuelo a los familiares de los sexólicos.

  © Copyright S-Anon Grupos de Familia Internacional. All rights reserved.
 Los Grupos Familiares Internacionales de S-Anon. Nashville, TN.
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SA – una ayuda para los profesionales que tratan la adicción al sexo

¿Qué es Sexólicos Anónimos?

Sexólicos Anónimos es una fraternidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse.

– El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual. Para ser miembro de SA no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias aportaciones.

– SA no está vinculada a ninguna secta, confesión religiosa, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa.

– Nuestro objetivo primordial es mantenernos sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.

Sexólicos Anónimos es un programa de recuperación basado en los principios de Alcohólicos Anónimos.


Una ayuda valiosísima

En su trabajo como profesional, es posible que usted conozca a alguien cuya vida sea ingobernable a causa de sus pensamientos y comportamientos sexuales destructivos. Sexólicos Anónimos es un programa de recuperación de doce pasos tanto para hombres como para mujeres basado en los principios de Alcohólicos Anónimos. Cuando su fundamento es la sobriedad sexual y la acción personal, los doce pasos y las doce tradiciones de SA se convierten en el comienzo de una forma de vida totalmente nueva.

Los profesionales que trabajan con personas que tienen este tipo de problemas, descubrirán que SA es un instrumento valiosísimo porque complementa la labor que ellos realizan con sus clientes. No es un tratamiento o terapia de ningún género. Las reuniones están abiertas sólo a los que quieren interrumpir sus pensamientos o conductas sexuales autodestructivas y buscan ayuda para sus problemas a través de nuestro programa de recuperación.

Los profesionales que atienden a adictos al sexo o sexólicos comparten con Sexólicos Anónimos un mismo propósito común—ayudar a los sexólicos a recuperarse y a disfrutar de vidas sanas y productivas.


En qué consiste el programa

SA es una fraternidad de hombres y mujeres que se ayudan mutuamente para recuperarse de la adicción al sexo, a la lujuria y/o a las relaciones de pareja. Sexólicos Anónimos la fundaron personas a las que el programa de los doce pasos procedente de Alcohólicos Anónimos les sirvió de instrumento de recuperación cuando todo lo demás les había fallado. El propósito primordial de cada grupo es que sus miembros se mantengan sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.

SA no trata los aspectos médicos asociados derivados del comportamiento de los adictos, sino la naturaleza compulsiva de la adicción y de las causas profundas que lo causan. Nuestra meta es abstenernos de consumir nuestra droga un día a la vez. Los miembros de SA no son expertos en sexualidad ni en trastornos psicológicos y por lo tanto no competimos con los profesionales del tema.


Las reuniones

Una parte muy importante del programa son las reuniones que organizan de forma autónoma los grupos de SA. La mayoría de las reuniones están abiertas sólo a aquéllos que tienen este problema y quieren dar una oportunidad a la solución que SA propone. El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual.


El anonimato

Lo que se dice tanto en las reuniones como en las conversaciones particulares entre los miembros es confidencial. A los miembros les preocupa mucho el anonimato debido a lo delicado que es ser adicto al sexo. Hablamos de nuestro programa de recuperación pero no mencionamos los nombres de las personas que están en él.


SA y el sexolismo

Existe todavía una gran controversia sobre qué es lo que constituye la naturaleza de la adicción al sexo. Muchos profesionales sostienen que no existe y otros temen que el calificativo de adicción pueda confundir o perjudicar a sus clientes. Parece ser que las investigaciones recientes indican que el concepto de adicción está evolucionando.

Hablamos de lo que nos enseña nuestra experiencia en la recuperación. En muchos aspectos nos identificamos enormemente con los alcohólicos y drogadictos. Esto significa que en nuestras actividades sexuales o cuando estamos bajo la influencia de la lujuria experimentamos un cambio de personalidad que nos lleva a seguir practicando conductas dañinas o peligrosas a pesar de las consecuencias negativas que nos acarrean. Es por eso por lo que nos llamamos “borrachos del sexo” o “sexólicos”. Al igual que los alcohólicos, que son impotentes ante el alcohol, nosotros no podemos parar una vez que entramos en contacto con la lujuria. La lujuria, para nosotros, puede incluir cualquier tipo de conducta sexual. La lujuria también puede consistir en un estado mental en el que la fantasía desplaza nuestro sentido de la realidad y en el cual un intenso deseo nos obliga a modelar el mundo de acuerdo con nuestros propios deseos internos.

Algunas de las características más comunes de los sexólicos, tanto hombres como mujeres, son: el aislamiento, la depresión, la culpa y un sentimiento profundo de vacío. Entre nuestras conductas más comunes figuran las fantasías sobre el sexo y otros deseos egocéntricos, las relaciones de codependencia perjudiciales, la masturbación compulsiva, el uso de pornografía, Internet incluida, las relaciones sexuales promiscuas, el adulterio, las conductas exhibicionistas, los abusos sexuales sin tener en cuenta las consecuencias legales.

Nuestra experiencia nos dice que no podemos recuperarnos de verdad si no nos reunimos con otros sexólicos y si no aceptamos su ayuda. Que debemos primero interrumpir nuestras prácticas sexuales adictivas en todas y cada una de sus formas y buscar una solución espiritual para nuestro problema. Que debemos examinar con minuciosidad nuestro carácter e ir cambiando, de forma progresiva, esos patrones de conducta que nos obligan a recurrir a las fantasías y a las conductas sexuales perjudiciales antes que nada. Nuestro objetivo es curarnos de toda una vida de pensamientos y conductas que no podemos calificar de sanos. Nuestra experiencia nos enseña que la participación en el programa de Sexólicos Anónimos puede ser un buen complemento al trabajo que usted desarrolla con sus clientes que sufren compulsiones sexuales.


Lo que algunos profesionales han descubierto

Naturalmente puede haber cierto escepticismo en cuanto a la necesidad, o a la viabilidad de un programa de recuperación de adicción al sexo. Sin embargo, cada vez es mayor el número de psicoterapeutas, clérigos, médicos, profesionales de la salud, y personas que ayudan a los sexólicos que descubren que este tipo de programas ofrece a sus clientes una ayuda y un apoyo único que sólo un programa basado en los doce pasos puede proporcionar.

El transmitir nuestra experiencia a los que son como nosotros constituye el beneficio singular que nos proporciona el programa de Sexólicos Anónimos.


Algunas objeciones muy comunes a SA

¿Qué quiere decir eso de tener una adicción?

Con independencia de que se califique de problema, desorden compulsivo o adicción, los efectos destructivos que tiene siguen siendo los mismos. En el programa de Sexólicos Anónimos no nos dedicamos a analizar la causa de nuestras conductas o de nuestras actitudes. Nos centramos en las soluciones a las conductas que nos causan problemas.

“Es demasiado religioso”

SA no es un programa religioso, sino un programa espiritual. Habla de un “Poder Superior” y de “Dios tal como nosotros lo entendemos”, pero no se exige ningún tipo de creencia en Dios para ser miembro; los ateos y los agnósticos conocerán otras personas como ellos en este y en otros programas de recuperación de doce pasos.

“No quiero que se me asocie a gente enferma como esa. Tengo que tener cuidado con mi reputación”

Los miembros de SA proceden de todos los ambientes, desde el más lujoso al más pobre. Aunque nuestras conductas adictivas puedan diferir, la ingobernabilidad y los efectos negativos, que siempre van a más, se producen en múltiples áreas de nuestras vidas (personal, familiar, conyugal, legal, financiera, profesional y espiritual) y son devastadores.

“Si tengo que hablar de este problema con otras personas, preferiría morirme”

Hablar en las reuniones de SA no es obligatorio. Los secretos y el aislamiento lo único que hacen es perpetuar y agravar nuestros problemas. “El abrir brecha con nuestras debilidades” nos mantiene en el camino de la recuperación.


La primera reunión de SA

Cuando los profesionales recomienden SA a sus pacientes, es conveniente que les propongan asistir al menos a seis reuniones.

Sugerimos a los recién llegados que se identifiquen por sus nombres, sin mencionar los apellidos, ante los demás al comienzo de la reunión. En las reuniones, los miembros transmiten su experiencia, fortaleza y esperanza. El trato con los miembros antes, después y entre las reuniones es una parte importante de nuestra recuperación.

Recomendamos al recién llegado que le pida a algún miembro que le apadrine temporalmente. La mayoría vienen cargados de preguntas. El padrino o la madrina podrán responderlas y explicarle que otros han tenido las mismas dudas y miedos a la hora de dar el primer paso hacia su recuperación.

Para los profesionales

¿Qué es Sexólicos Anónimos?

Sexólicos Anónimos es una fraternidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse.

– El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual. Para ser miembro de SA no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias aportaciones.

– SA no está vinculada a ninguna secta, confesión religiosa, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa.

– Nuestro objetivo primordial es mantenernos sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.

Sexólicos Anónimos es un programa de recuperación basado en los principios de Alcohólicos Anónimos.


Una ayuda valiosísima

En su trabajo como profesional, es posible que usted conozca a alguien cuya vida sea ingobernable a causa de sus pensamientos y comportamientos sexuales destructivos. Sexólicos Anónimos es un programa de recuperación de doce pasos tanto para hombres como para mujeres basado en los principios de Alcohólicos Anónimos. Cuando su fundamento es la sobriedad sexual y la acción personal, los doce pasos y las doce tradiciones de SA se convierten en el comienzo de una forma de vida totalmente nueva.

Los profesionales que trabajan con personas que tienen este tipo de problemas, descubrirán que SA es un instrumento valiosísimo porque complementa la labor que ellos realizan con sus clientes. No es un tratamiento o terapia de ningún género. Las reuniones están abiertas sólo a los que quieren interrumpir sus pensamientos o conductas sexuales autodestructivas y buscan ayuda para sus problemas a través de nuestro programa de recuperación.

Los profesionales que atienden a adictos al sexo o sexólicos comparten con Sexólicos Anónimos un mismo propósito común—ayudar a los sexólicos a recuperarse y a disfrutar de vidas sanas y productivas.


En qué consiste el programa

SA es una fraternidad de hombres y mujeres que se ayudan mutuamente para recuperarse de la adicción al sexo, a la lujuria y/o a las relaciones de pareja. Sexólicos Anónimos la fundaron personas a las que el programa de los doce pasos procedente de Alcohólicos Anónimos les sirvió de instrumento de recuperación cuando todo lo demás les había fallado. El propósito primordial de cada grupo es que sus miembros se mantengan sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.

SA no trata los aspectos médicos asociados derivados del comportamiento de los adictos, sino la naturaleza compulsiva de la adicción y de las causas profundas que lo causan. Nuestra meta es abstenernos de consumir nuestra droga un día a la vez. Los miembros de SA no son expertos en sexualidad ni en trastornos psicológicos y por lo tanto no competimos con los profesionales del tema.


Las reuniones

Una parte muy importante del programa son las reuniones que organizan de forma autónoma los grupos de SA. La mayoría de las reuniones están abiertas sólo a aquéllos que tienen este problema y quieren dar una oportunidad a la solución que SA propone. El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual.


El anonimato

Lo que se dice tanto en las reuniones como en las conversaciones particulares entre los miembros es confidencial. A los miembros les preocupa mucho el anonimato debido a lo delicado que es ser adicto al sexo. Hablamos de nuestro programa de recuperación pero no mencionamos los nombres de las personas que están en él.


SA y el sexolismo

Existe todavía una gran controversia sobre qué es lo que constituye la naturaleza de la adicción al sexo. Muchos profesionales sostienen que no existe y otros temen que el calificativo de adicción pueda confundir o perjudicar a sus clientes. Parece ser que las investigaciones recientes indican que el concepto de adicción está evolucionando.

Hablamos de lo que nos enseña nuestra experiencia en la recuperación. En muchos aspectos nos identificamos enormemente con los alcohólicos y drogadictos. Esto significa que en nuestras actividades sexuales o cuando estamos bajo la influencia de la lujuria experimentamos un cambio de personalidad que nos lleva a seguir practicando conductas dañinas o peligrosas a pesar de las consecuencias negativas que nos acarrean. Es por eso por lo que nos llamamos “borrachos del sexo” o “sexólicos”. Al igual que los alcohólicos, que son impotentes ante el alcohol, nosotros no podemos parar una vez que entramos en contacto con la lujuria. La lujuria, para nosotros, puede incluir cualquier tipo de conducta sexual. La lujuria también puede consistir en un estado mental en el que la fantasía desplaza nuestro sentido de la realidad y en el cual un intenso deseo nos obliga a modelar el mundo de acuerdo con nuestros propios deseos internos.

Algunas de las características más comunes de los sexólicos, tanto hombres como mujeres, son: el aislamiento, la depresión, la culpa y un sentimiento profundo de vacío. Entre nuestras conductas más comunes figuran las fantasías sobre el sexo y otros deseos egocéntricos, las relaciones de codependencia perjudiciales, la masturbación compulsiva, el uso de pornografía, Internet incluida, las relaciones sexuales promiscuas, el adulterio, las conductas exhibicionistas, los abusos sexuales sin tener en cuenta las consecuencias legales.

Nuestra experiencia nos dice que no podemos recuperarnos de verdad si no nos reunimos con otros sexólicos y si no aceptamos su ayuda. Que debemos primero interrumpir nuestras prácticas sexuales adictivas en todas y cada una de sus formas y buscar una solución espiritual para nuestro problema. Que debemos examinar con minuciosidad nuestro carácter e ir cambiando, de forma progresiva, esos patrones de conducta que nos obligan a recurrir a las fantasías y a las conductas sexuales perjudiciales antes que nada. Nuestro objetivo es curarnos de toda una vida de pensamientos y conductas que no podemos calificar de sanos. Nuestra experiencia nos enseña que la participación en el programa de Sexólicos Anónimos puede ser un buen complemento al trabajo que usted desarrolla con sus clientes que sufren compulsiones sexuales.


Lo que algunos profesionales han descubierto

Naturalmente puede haber cierto escepticismo en cuanto a la necesidad, o a la viabilidad de un programa de recuperación de adicción al sexo. Sin embargo, cada vez es mayor el número de psicoterapeutas, clérigos, médicos, profesionales de la salud, y personas que ayudan a los sexólicos que descubren que este tipo de programas ofrece a sus clientes una ayuda y un apoyo único que sólo un programa basado en los doce pasos puede proporcionar.

El transmitir nuestra experiencia a los que son como nosotros constituye el beneficio singular que nos proporciona el programa de Sexólicos Anónimos.


Algunas objeciones muy comunes a SA

¿Qué quiere decir eso de tener una adicción?

Con independencia de que se califique de problema, desorden compulsivo o adicción, los efectos destructivos que tiene siguen siendo los mismos. En el programa de Sexólicos Anónimos no nos dedicamos a analizar la causa de nuestras conductas o de nuestras actitudes. Nos centramos en las soluciones a las conductas que nos causan problemas.

“Es demasiado religioso”

SA no es un programa religioso, sino un programa espiritual. Habla de un “Poder Superior” y de “Dios tal como nosotros lo entendemos”, pero no se exige ningún tipo de creencia en Dios para ser miembro; los ateos y los agnósticos conocerán otras personas como ellos en este y en otros programas de recuperación de doce pasos.

“No quiero que se me asocie a gente enferma como esa. Tengo que tener cuidado con mi reputación”

Los miembros de SA proceden de todos los ambientes, desde el más lujoso al más pobre. Aunque nuestras conductas adictivas puedan diferir, la ingobernabilidad y los efectos negativos, que siempre van a más, se producen en múltiples áreas de nuestras vidas (personal, familiar, conyugal, legal, financiera, profesional y espiritual) y son devastadores.

“Si tengo que hablar de este problema con otras personas, preferiría morirme”

Hablar en las reuniones de SA no es obligatorio. Los secretos y el aislamiento lo único que hacen es perpetuar y agravar nuestros problemas. “El abrir brecha con nuestras debilidades” nos mantiene en el camino de la recuperación.


La primera reunión de SA

Cuando los profesionales recomienden SA a sus pacientes, es conveniente que les propongan asistir al menos a seis reuniones.

Sugerimos a los recién llegados que se identifiquen por sus nombres, sin mencionar los apellidos, ante los demás al comienzo de la reunión. En las reuniones, los miembros transmiten su experiencia, fortaleza y esperanza. El trato con los miembros antes, después y entre las reuniones es una parte importante de nuestra recuperación.

Recomendamos al recién llegado que le pida a algún miembro que le apadrine temporalmente. La mayoría vienen cargados de preguntas. El padrino o la madrina podrán responderlas y explicarle que otros han tenido las mismas dudas y miedos a la hora de dar el primer paso hacia su recuperación

AUDIOS SA

A los recién llegados

Recuperación de la familia en SA y SANON

Mi primer año de sobriedad de la adicción sexual. Convención SA Madrid 2016

Un sexólico en recuperación comparte como recuperar la dignidad

La rendición en Sexólicos Anónimos

Sobriedad a toda Costa. Convención SA Madrid 2016

Daños Fisicos y emocionales causados por la Lujuria. Convención SA en México 2016

Que es la Rendición en sexólicos Anónimos

Sobrio por 24 años a la manera de SA.

Recuperación de la lujuria en familia

Recuperaciòn en familia audio 2

 

 

¿Que es la sobriedad sexual?

Hablamos por nosotros mismos. La naturaleza especializada de SA puede entenderse mejor en términos de lo que llamamos sexólico. Los sexólicos se han situado ellos mismos fuera del contexto de lo que llamamos lo bueno y lo malo. Han perdido el control y ya no tienen el poder de elegir. Ya no pueden detenerse. La lujuria se ha convertido en una adicción. Nuestra situación es como la de los alcohólicos que ya no pueden tolerar el alcohol y deben dejar de beber por completo, pero su relación de dependencia es tan grande que no pueden lograrlo. Así sucede con los sexólicos o borrachos del sexo, que no pueden tolerar la lujuria pero al mismo tiempo no pueden prescindir de ella.

Así, para los sexólicos, cualquier forma de relación sexual consigo mismo o con personas distintas a su cónyuge es progresivamente adictiva y destructiva. También somos conscientes de que la lujuria es la fuerza impulsora de nuestros comportamientos sexuales y que la verdadera sobriedad incluye la victoria progresiva sobre la misma. Llegamos a estas conclusiones a través de nuestras experiencias y del proceso de recuperación; no tenemos otra opción. Pero reconocemos que aceptar esta realidad es la clave para una libertad feliz y gozosa que no podríamos conocer de ninguna otra forma.

Esto debiera desanimar a muchos de los que nos visitan que admiten ser víctimas de la obsesión y compulsión sexual, pero que lo que en el fondo quieren es controlarla y disfrutarla, del mismo modo que a los alcohólicos les gustaría recuperar el control y disfrutar la bebida. Hasta que llegamos a la desesperación, hasta que quisimos parar de verdad pero vimos que no éramos capaces, no pudimos tomar en serio este programa de recuperación. SA es para los que no tienen más opción que parar y es su propio interés personal el que debe convencerles de éllo.

LA LUJURIA

UN PUNTO DE VISTA PERSONAL

Es difícil de explicar, pero he aquí lo que la lujuria representa en mi vida. Es un tirano que quiere controlar el sexo en su propio provecho, a su manera y en el momento que le apetece. Es un ruido mental-espiritual que tergiversa o pervierte el sexo, de la misma manera que una interferencia ronca de radio estropea la audición de una melodía agradable.

La lujuria no es el sexo y no es física. Es una pantalla de fantasía autocondescendiente que me separa de la realidad, o de la realidad de mi persona en el acto sexual conmigo mismo, o de la realidad de mi cónyuge. Funciona de la misma forma ya se trate de la novia, de una prostituta o de mi esposa. De esta manera niega la identidad personal, la mía o la de la otra persona, y va contra la realidad, contra mi propia realidad, va contra mí.

Me resulta imposible disfrutar de una unión auténtica con mi esposa en la medida en que la lujuria esté viva, porque ella como persona no cuenta; es incluso un estorbo; es un mero objeto sexual. La verdadera unidad conmigo mismo es imposible si yo me divido en dos para tener un acto sexual conmigo mismo. El compañero fantástico que he creado en mi mente en realidad ¡es parte de mí! Con la lujuria el acto sexual no resulta de la unión personal; el sexo no fluye de la unión. El sexo activado por la lujuria hace imposible la unión verdadera.

La naturaleza de la interferencia ruido-lujuria que yo sobrepongo al sexo puede consistir en diferentes cosas: recuerdos, fantasías que van desde lo erótico hasta aquellas que rebosan venganza o incluso violencia. O puede tratarse de la imagen mental de un fetiche o de otra persona. A la luz de todo esto, la lujuria puede existir al margen del sexo. De hecho, hay personas que afirman que están obsesionadas con el sexo y que no pueden mantener relaciones sexuales. Considero la lujuria una fuerza que invade y pervierte también otros instintos: la comida, la bebida, el trabajo, la ira… Reconozco que tengo una tendencia casi lujuriosa al resentimiento, y que es tan fuerte como la lujuria lo ha sido en sus mejores momentos.

En mi caso, la lujuria no es física; incluso no es un deseo sexual más potente. Es una fuerza espiritual que pervierte mis instintos; y cuando me abandono en un área, trata de infectar también a las demás. Como la lujuria tiene carácter asexual, atraviesa todas las barreras, incluso las de género. Cuando las aviva la lujuria, mis fantasías o actividades pueden dispararse en cualquier dirección, modeladas por lo que experimento. Por ello, cuanto más me entrego a la lujuria, menos sexual me vuelvo.

Por tanto, mi problema básico como adicto al sexo en vías de recuperación es el de vivir libre de la lujuria. Cuando la tolero en cualquiera de sus formas, más tarde o más temprano trata de manifestarse en las demás. De esta forma, la lujuria llega a ser el exponente, no sólo de lo que hago, sino de lo que soy.

Pero hay motivos sobrados de esperanza. Al renunciar a la lujuria y a sus manifestaciones cada vez que me tienta, y al experimentar la liberación dadora de vida de origen divino, se producen la recuperación y la curación y se me restaura la integridad- primero la verdadera unidad dentro de mi mismo y después la unión con los otros y con la Fuente de mi vida.

La Lujuria es…

No saber decir que no

Encontrarse constantemente en situaciones peligrosas
Volver la cabeza sediento de sexo a cada paso
Sentirse atraído exclusivamente por la belleza
Las fantasías eróticas
El uso de objetos eróticos
La adicción a la pareja como si de una droga se tratara
Perder la identidad por fundirse con la pareja
La obsesión con lo romántico- la búsqueda del “efecto mágico”
El deseo de excitar a la otra persona

Otra Perspectiva Personal

La lujuria mata
La lujuria es la cosa más importante de mi vida, es más importante que yo.
Esclavo de la lujuria, me es imposible ser yo mismo.
La lujuria me esclaviza, mata la libertad, me mata a mí.
La lujuria siempre quiere más, la lujuria produce más lujuria.
La lujuria es celosa, quiere poseerme.
La lujuria hace que me obsesione conmigo mismo, hace que me encierre dentro de mí.
La lujuria hace que el sexo sea imposible sin ella
La lujuria destruye la capacidad de amar, mata al amor.
La lujuria elimina la capacidad de recibir amor; me mata a mí.
La lujuria genera sentimientos de culpa y la culpa hay que expiarla.
La lujuria hace que parte de mí desee la muerte, porque no puedo soportar lo que me hago a mí mismo y carezco de fuerzas para evitarlo.
Cada vez con más frecuencia, dirijo esa culpa y auto-odio hacia mi interior y hacia los demás.
La lujuria me destruye a mí y a los que me rodean.
La lujuria mata al espíritu; mi espíritu soy yo, ¡la lujuria me mata!

Copyright © 1989-2008 SA Literature

Reprinted with permission of SA Literature

LAS DOCE TRADICIONES DE SEXOLICOS ANÓNIMOS

1.-Nuestro bienestar común debe prevalecer frente a todo lo demás; la recuperación personal depende de la unidad de SA.

2.-Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad suprema: un Dios bondadoso tal como se manifiesta en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que fieles servidores; no gobiernan.

3.-El único requisito para ser miembro de SA es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual.

4.-Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a SA en su conjunto.

5.-Cada grupo tiene un objetivo prioritario: transmitir su mensaje a los sexólicos que aún sufren.

6.-Un grupo de SA nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de SA a ninguna entidad allegada o empresa ajena para evitar que problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.

7.-El sostenimiento económico de cada grupo corre a cuenta del mismo. Nos negamos a recibir contribuciones exteriores.

8.-SA nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicios pueden contratar personal especializado.

9.-SA, como tal, nunca debe adoptar una estructura organizada; pero podemos crear juntas de servicios o comités directamente responsables ante aquellos que sirven.

10.-SA carece de opiniones sobre asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.

11.-Nuestra política de relaciones públicas se basa en la atracción y no en la promoción; debemos mantener siempre el anonimato ante la prensa, la radio, el cine y la televisión.

12.-El anonimato es el fundamento espiritual de nuestras tradiciones y nos recuerda que debemos anteponer los principios a las personalidades.

 

The Twelve Steps and Traditions are adapted with permission of Alcoholics Anonymous World Services, Inc. (“AAWS”). Permission to adapt and reprint the Twelve Steps and Twelve Traditions does not mean that AAWS has approved the contents of this publication, nor that AAWS agrees with the views expressed herein. AA is a program of recovery from alcoholism only. Use of the Twelve Steps and Twelve Traditions in connection with programs which are patterned after AA, but which address other problems, or in any other non-AA context, does not imply otherwise.

SA adaptation © 1982, 1984, 1989, 2001 SA Literature. Reprinted with permission of SA Literature.